Adiestrar a tu bebé en el uso del orinal puede ser un gran paso tanto para ti como para tu pequeño. Esta es una etapa que debe manejarse con paciencia y calma. Existen varias formas de ayudar a tu hijo a acostumbrarse a usar el orinal. Algunos padres comienzan temprano, mientras que otros esperan hasta que su hijo les dé la señal de que está listo. De cualquier manera, la técnica adecuada y los productos correctos pueden ayudar a que este proceso transcurra de forma más fluida.
Un excelente enfoque es acostumbrar a tu bebé al orinal a la misma hora todos los días. Esto puede ser después de las comidas o durante un cambio de pañal. Al hacerlo, tu bebé puede comenzar a aprender la asociación entre el orinal y ir al baño. Y recuerda, los movimientos rítmicos de tus manos funcionarán incluso si hay accidentes. Asegúrate de felicitarlos si logran llegar al orinal, aunque no hagan nada. Esto puede aumentar su confianza.
Muchos expertos recomiendan que mantener una rutina es clave para el entrenamiento con el orinal. Disfruta la novedad de esta nueva etapa de aprendizaje. Tal vez cantar canciones, quizás leer un libro sobre el entrenamiento con el orinal. Siempre sé positivo, no te desanimes si no lo entienden de inmediato. ¡Todo esto es nuevo para ellos! Otro truco consiste en permitir que tu hijo elija su propio inodoro en la tienda. Si les gusta el diseño, probablemente estarán más entusiasmados por usarlo.
Los productos de calidad también pueden hacer que el entrenamiento para ir al baño sea menos complicado. La silla adecuada —una con la que tu hijo se sienta cómodo y le guste sentarse— importa más de lo que crees. Y los pantalones de entrenamiento de Yuebao podrían ser útiles. Están diseñados para que los más pequeños puedan ponérselos y quitárselos fácilmente, pero también ayudan a contener los desórdenes, lo que significa menos limpieza para ti.
El entrenamiento temprano para ir al baño tiene sus ventajas. Puede ayudar a que tu hijo sea un poco más independiente al aprender a atender sus necesidades en el baño. También ayuda a ahorrar pañales, tanto en tu presupuesto como para el planeta. Y los niños que dominan esta habilidad desde temprana edad terminan sintiéndose orgullosos de su nueva destreza, lo cual puede contribuir a fortalecer su autoestima.